Blog de Asesoría Duart Ferrís. Asesoría de empresas en Benifaió (Valencia)

Corte de luz mañana martes 27 de noviembre de 12:00 a 16:00

Estimado cliente:

Le comunicamos que mañana martes 27 de noviembre desde las 12:00h hasta las 16:00h nuestra oficina permanecerá cerrada de cara al público por motivos de corte de suministro de energía eléctrica. Ello afectará a nuestra centralita de teléfonos y a todo nuestro equipo informático que dejarán de funcionar.

No obstante, si precisa ponerse en contacto con nosotros para alguna consulta de carácter urgente, puede hacerlo llamando a uno de los siguientes móviles habilitados para tal efecto:

-Departamento laboral: 672324518 ( solamente podremos atender consultas. Trámites de altas, bajas y variaciones se gestionarán a partir de las 16:00h)

-Departamento fiscal: 617832111

-Seguros Ofimed: 600423176. En el caso de que se trate de un siniestro, por favor, contacte con nuestra compañera Inma Martínez en el 667227155.

A partir de las 16:00h restableceremos nuestro servicio telefónico y podremos atenderle en nuestras oficinas.

Esperamos que las molestias ocasionadas sean las mínimas.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo.

Gerencia

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Las fórmulas fiscales más ventajosas para el rescate del plan de pensiones

Fuente: CINCODIAS

La aportación a planes de pensiones tiene una clara ventaja fiscal ya que reduce directamente la base imponible de la declaración de la renta, con un máximo de 8.000 euros anuales. La fiscalidad en el momento del rescate es en cambio más gravosa puesto que la prestación tributa al tipo marginal del contribuyente, muy superior por lo general al de las rentas del ahorro. Así, el rescate del plan de pensiones tributará como mínimo al 19% y al 45% para cuando las rentas superen los 60.000 euros anuales. En 2019, y si terminan por salir adelante los Presupuestos del Gobierno, ese marginal máximo se elevará al 47% para las rentas que excedan de los 130.000 euros.

Hacienda estará esperando por tanto al final del camino en los planes de pensiones. “Se trata de un diferimiento del pago de impuestos”, recuerda Marcelino Blanco, director de planificación patrimonial de Andbank. Aun así, y aunque las prestaciones deban inevitablemente tributar al marginal, hay fórmulas para intentar reducir el impacto fiscal. A la hora de reembolsar el plan de pensiones es clave por tanto sentarse a echar números y ver qué fórmula de rescate es la más atractiva fiscalmente.

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Renta o capital

El primer dilema por resolver será decidir si se rescata en forma de renta o de capital. El rescate en forma de capital implica que ese año necesariamente se van a pagar más impuestos por un incremento notable de rentas, pero el rescate como renta supone que los ingresos sujetos a tributación van a ser mayores durante muchos años, y también el pago de impuestos. En especial si la renta por el plan de pensiones más el cobro de la pensión pública provocan el aumento del tipo marginal del cliente.

Al fallecimiento del titular del plan, lo recibirá su beneficiario, que solo pagará impuestos cuando lo rescate

“El rescate en forma de renta puede ser conveniente siempre que no se suba de tramo en la declaración de la renta”, explica Marta Nimo, directora del área fiscal de atlCapital. En el otro lado de la balanza, un rescate en forma de capital eleva la tributación puntualmente, solo en el ejercicio del reembolso. Y puede resultar más atractivo para el contribuyente que reciba una pensión pública muy reducida, o que directamente no tenga apenas ingresos – por no tener derecho a pensión o por ejemplo por estar cobrando una pensión que esté exenta, como la de invalidez total– y quede por lo tanto por debajo del umbral que libera de presentar la declaración, los 12.000 euros anuales si hay dos pagadores. Este supuesto se ajusta de hecho al cónyuge de un partícipe que constituyó un plan de pensiones a su favor.

Rescate parcial

El rescate del plan de pensiones debe considerar un beneficio fiscal que ha sobrevivido a las últimas reformas: la reducción del 40% sobre las prestaciones que correspondan a lo aportado hasta el 31 de diciembre de 2006, si el rescate es en forma de capital. Partiendo de esta reducción, conviene hacer una simulación de qué fórmula es más ventajosa, incluyendo un rescate parcial. Así, una opción bien puede ser hacer un primer rescate por la parte de la prestación que corresponda a lo aportado hasta la citada fecha, con tal de aprovechar la reducción del 40%, y dejar el rescate del resto del plan para más adelante en forma de renta.

Hay que recordar en todo caso que la aplicación de esa reducción del 40% solo puede disfrutarse una vez. No es posible por tanto apuntársela en sucesivos rescates parciales por lo aportado hasta el 31 de diciembre de 2006.

Reducción con límites

El disfrute de la citada reducción del 40% sobre la prestación tiene además una limitación temporal. A partir de 2015, solo puede aplicarse –siempre sobre la prestación que corresponda por lo aportado hasta 2007– en el año en que se rescata el plan o en los dos años siguientes. Si el titular se jubiló entre 2011 y 2014 y aún no rescató el plan, dispone de un plazo de 8 años para hacerlo y apuntarse la reducción en el reembolso en forma de capital. Si la jubilación –o cualquier otra contingencia que da derecho al cobro del plan, como el desempleo o la invalidez– se produjo en 2010, la fecha tope para rescatar el plan de pensiones con derecho a esa reducción es el 31 de diciembre de este año.

Podría parecer extraño que un partícipe se jubile y deje pasar años hasta el rescate de su plan de pensiones. No es lo más común, pero ese desfase temporal sí se da en situaciones como la de directivos que reciben un premio de la empresa en su retiro –y prefieren por tanto retrasar el rescate–, la de los jubilados que venden un activo (una casa o un paquete de acciones) y se aseguran con ello unos fondos, o la de quien ha sido despedido y no recurre al rescate del plan de pensiones privado –a pesar de que el desempleo de larga duración permite el reembolso anticipado– por contar con el paro y la indemnización. En tales casos, es importante no perder de vista el momento a partir del cual el rescate en forma de capital pierde la reducción del 40% por las aportaciones previas a 2007.

Aportar tras el rescate

En el caso del rescate tras la jubilación, es posible seguir aportando al plan de pensiones privado, aunque en ese caso el beneficiario de la prestación ya no podrá ser el titular del producto. Por ejemplo, si un jubilado que rescata parte de su plan quiere seguir aportando, la prestación ya no la recibirá él, a menos que entre en situación de gran dependencia. Sí podrá rescatarla el beneficiario del plan que haya designado a su fallecimiento. Distinto es el caso de un desempleado que rescató el plan antes de su jubilación. Él sí podrá seguir realizando aportaciones al plan hasta que se jubile y rescatar la prestación a su favor.

Herencia ‘encubierta’

Los planes de pensiones privados no están sujetos al impuesto de patrimonio ni tampoco al de sucesiones y donaciones. Cuando el titular de un plan de pensiones fallece, el rescate corresponde al beneficiario que haya designado, ya sea su cónyuge o sus herederos. “Es importante fijarse en ese punto, siempre hay que designar un beneficiario del plan”, advierte Nimo.

El beneficiario del plan no pagará por tanto impuestos por el hecho de serlo –”los planes de pensiones no se heredan”, añade Nimo–. Sí deberá tributar por el plan a su propio tipo marginal cuando lo rescate. Mientras tanto, podrá dejarlo como está o incorporarlo a su propio plan de pensiones.

La opción de no rescatar el plan de pensiones y dejarlo para otro beneficiario es de hecho una fórmula atractiva para los contribuyentes más adinerados, con la que evitarán de este modo el pago de impuestos a sus herederos.

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RESOLUCIÓN TGSS SOBRE MEDIDAS PARA PALIAR LOS FENÓMENOS METEOROLÓGICOS

Resolución de 6 de noviembre de 2018, de la Tesorería General de la Seguridad Social, por la que se autoriza a diferir el pago de cuotas a las empresas y a los
trabajadores por cuenta propia o autónomos afectados por las lluvias torrenciales y desbordamientos de torrentes acaecidos los días 18, 19, 20 Y 21 de octubre de 2018 en las provincias de Málaga, Sevilla, Cádiz, Valencia, Castellón, Tarragona y Teruel, así como en la Comunidad Autónoma de las IlIes Balears.

Fuente: Tesoreria General Seguridad Social

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Relación de fiestas laborales de 2019

El 20 de octubre pasado se publicó en el Boletín Oficial del Estado la relación de fiestas laborales para el año 2019.
Dicho calendario recoge las festividades comunicadas por las comunidades autónomas y las de carácter nacional, festividades que tienen naturaleza de retribuidas y no recuperables.
Pulse aquí para acceder a la resolución por la que se publica la relación de fiestas laborales para 2019.

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Cómo ahorrar para vivir bien hasta los 100 años

Fuente: CINCODIAS.ELPAIS.COM

Empezar a ahorrar cuanto antes y hacerse a la idea de que retrasar la edad de retiro puede ser una opción. Estas son las dos medidas que hay que tomar si queremos mantener el nivel de vida cuando nos jubilemos, si tenemos en cuenta que cada vez vivimos más años y ya no es ciencia ficción pensar en llegar a ser centenarios.

Carlos Esquivias, responsable del departamento de vida y pensiones de Unespa, cree que, aunque el hecho de que la esperanza de vida de las personas sea cada vez mayor es innegable y constituye una noticia positiva, esa realidad no está exenta de desafíos.

“Y quizá el más preocupante de todos es el impacto del incremento paulatino de la longevidad en los sistemas públicos de pensiones”, y recuerda que “en la mayoría de los países de nuestro entorno son sistemas de reparto basados en la solidaridad intergeneracional –las personas que trabajan pagan las pensiones de quienes han accedido a la jubilación–, especialmente vulnerables a la evolución de la demografía”.

El aumento de la esperanza de vida y las perspectivas de menores pensiones hacen necesario empezar a ahorrar cuanto antes

De hecho, como refleja la última edición del Informe Naranja sobre las tendencias de los españoles ante la jubilación, tres de cada cuatro españoles cree que no podrá mantener su nivel de vida actual contando únicamente con el sistema público de pensiones.

En cualquier caso, para poder disfrutar de esa mayor longevidad, “es preciso planificar todo el ciclo vital. Y para eso es imprescindible tener información. Las personas que no saben a qué se enfrentan no pueden decidir qué hacer al respecto. Por ejemplo: los trabajadores que se jubilan no son conscientes de que con la cotización de un año se pagan tres meses y medio de pensión. Eso quiere decir que si vivimos 20 años como jubilados, para poder financiar ese tiempo tendríamos que cotizar casi 70 años”, explican desde BBVA.

Para Enrique Borrajeros, presidente del comité de comunicación de EFPA España, precisamente por esa longevidad las pensiones públicas van a reducirse, con toda probabilidad. Por tanto, vamos a tener que financiar más años y vamos a recibir menos dinero. “Esto determina que si queremos mantener el nivel de vida necesitaremos ahorrar más o asumir más riesgo en la inversión para aspirar a unas rentabilidades más elevadas. Una tercera opción sería retrasar la edad de jubilación, que nos permitiría incrementar el periodo de ahorro, aumentar la pensión y reducir el dinero que vamos a necesitar”.

Longevidad

Cómo ahorrar para vivir bien hasta los 100 años

Vivir más años. Según señalan desde BBVA, aquellas personas que hoy tienen 65 años vivirán de media 19 años más, en el caso de los hombres, y 23 años en el de las mujeres. Este fenómeno previsiblemente continuará creciendo, ya que dentro de 30 años las personas que alcancen en ese momento los 65 años se estima que vivirán, de media, 25 años en el caso de los hombres y casi 29 años en las mujeres.

Para Álvaro Castillo del Carpio, director de desarrollo de negocio de Mapfre Vida, “el concepto de ahorro para la jubilación seguro que se irá modificando en los próximos años por las mayores necesidades que para esta finalidad va a tener la población”. En este sentido, definir las necesidades de ahorro futuro dentro de un contexto de mayor longevidad “puede parecer sofisticado y complejo, más aún cuando el recorrido laboral de las personas es muy amplio y no siempre se tiene certeza de lo que puede ocurrir. Pero puede ser al mismo tiempo bastante sencillo de definir si se tiene claro la pérdida de ingresos que se va a tener al jubilarse”.

La esperanza de vida ha aumentado en más de diez años desde los años setenta. “Hoy se sitúa, de media, en los 83 años y vivimos casi 20 años más después de jubilarnos. Además, tenemos más salud y queremos disfrutar de nuestro retiro profesional”, apunta José Antonio Iglesias, subdirector general comercial de VidaCaixa, “por eso es cada vez más importante planificar con ayuda de un experto y con tiempo suficiente”.

Y es que “no es lo mismo comenzar a planificar la jubilación con 25 años, con un horizonte temporal amplio, que permite ir acumulando un ahorro con el que realizar inversiones con mejores expectativas de rentabilidad en el largo plazo, que empezar a planificarla con 50 años o más, cuando los objetivos suelen centrarse en preservar el capital con posiciones de menor rentabilidad y riesgo”, recuerdan en el Sabadell.

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Moncloa aparca el impuesto a la banca y gravará las transacciones financieras

Fuente: ELECONOMISTA.ES

El Gobierno sigue apostando por la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2019 para lanzar subidas de impuestos o nuevos tributos. Pedro Sánchez, presidente del Ejecutivo, confirmó este lunes que esta iniciativa portará tanto el alza fiscal del diésel, por la que este combustible se igualará a la gasolina, como un impuesto a transacciones financieras. Sin embargo, Sánchez, durante su entrevista en el programa Hoy por Hoy de la Ser, evitó referirse o hablar del impuesto a la banca que su Gobierno prometió al inicio de su mandato y que es una de las reclamaciones de Podemos en el marco de las negociaciones para que la formación apoye el techo de gasto gubernamental.

En cambio, fuentes del Ministerio de Hacienda aseguran que el atribulado impuesto a la banca es en realidad el tributo a transacciones financieras antes mencionado, puesto que es la fórmula más factible para ejecutarlo. “Se han analizado muchas medidas y posibilidades para ello y la que parece más factible y viable es esta”, indican a elEconomista, precisando que no hay estimación sobre los ingresos suplementarios que podría generar esta medida tras su puesta en marcha. Con todo, en los presupuestos alternativos que el PSOE presentó este mismo año antes de hacerse con la Presidencia de Gobierno, el impuesto a la banca se planteaba de forma independiente al de transacciones financieras, con una recaudación aproximada de 1.000 millones de euros por cada uno de ellos.

El Gobierno renuncia al impuesto a la banca pero podría subir el IRPF a otros tramos de renta por debajo de 150.000 euros

Los citados impuestos irían acompañados en los próximos Presupuestos por la subida del tipo mínimo del Impuesto de Sociedades al 15%, según indicó María Jesús Montero, ministra de Hacienda. Se trata de una medida en la que también estaría de acuerdo el partido de Pablo Iglesias, aunque, en cambio, no contaría con el indispensable apoyo de los nacionalistas del PDeCAT.

Las entidades bancarias no solo temen el nuevo impuesto a las transacciones financieras sino también la reforma de Sociedades

Desde que llegó a La Moncloa, se daba por hecho -de acuerdo con los mensajes lanzados- que Sánchez iba a poner en marcha dos impuestos a la banca. Uno finalista, para intentar paliar el déficit de la Seguridad Social, y otro para las transacciones financieras, conocido como tasa Tobin. Con el primero, de acuerdo con su plan lanzado en enero, meses antes de la moción de censura, el PSOE presentó una propuesta para recaudar unos 1.000 millones de euros con una tasa a las entidades financieras para pagar las pensiones. De hecho, este gravamen finalista había levantado ampollas en el sector financiero, ya que no se puede cargar a un colectivo de manera indiscriminada, hasta el punto de que algunos bancos, como el Santander, habían amenazado públicamente con trasladar su sede a otro país debido a la inseguridad jurídica.

Las entidades, además de a estos dos impuestos, se enfrentaban en las últimas semanas a la limitación en Sociedades. Debido a la cantidad tan relevante de activos fiscales diferidos -deducciones por provisiones y pérdidas del pasado- el sector bancario es el más perjudicado por los topes en la usabilidad de estos instrumentos.

Por otro lado, todavía hay cuestiones que afectan al sector financiero y que todavía no se han tocado en la negociación entre el Gobierno y Podemos. Esta semana se va a abordar una nueva regulación para las sociedades de inversión de capital variable (sicav) y de las sociedades cotizadas anónimas de inversión en el mercado (socimis), de manera que estos entes tributen por sus beneficios.

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